Algunas mujeres presentan vellos en lugares donde no deberían estar, es decir: cara, labio superior, barbilla, pecho, alrededor de los pezones y del ombligo. Esto les puede generar angustia y muchas de ellas no saben que esta condición se llama hirsutismo.
Técnicamente ¿Qué es el hirsutismo?
El hirsutismo es la salida de vellos en lugares donde no deberían estar, siguiendo un patrón de distribución masculino. Es decir cara, barbilla, labio superior, espalda, tórax, areolas, alrededor del ombligo y glúteos.
En ocasiones se perciben como algo normal porque casi siempre han tenido estos vellos en estos lugares, otras veces no lo reconocen porque muchas mujeres de la familia lo presentan y solo les preocupa eliminarlos cuando salen.
El problema surge cuando se hace muy intenso o se acompaña signos de hiper androgenismo o masculinización como crecimiento excesivo del clítoris (clitoromegalia), aparición de barba, bigotes, calvicie o alopecia en la región temporal del cráneo, engrosamiento de la voz, infertilidad y otras muchas.
Actualmente tiene una prevalencia del 8% en mujeres en edad fértil.
¿Desde cuándo se conoce el hirsutismo?
Su historia se remonta desde la antigüedad, en Grecia y Roma antigua se consideraba un signo de virilidad y fuerza.
En el siglo XIX se comenzó a ver como una condición médica o antiestética y comenzaron a aplicarse tratamientos médicos.
Mujeres famosas de la antigüedad con hirsutismo







Causas más comunes
En general todas las condiciones que se acompañen de hiper androgenismo o exceso de hormonas masculinas como la testosterona pueden causar hirsutismo. Entre ellas tenemos:
- Síndrome de Cushing
- Hiperplasia adrenal
- Tumores adrenales
- Tumores ováricos
- Síndrome de ovarios poliquísticos
- Algunos medicamentos como: el minoxidil (Minoxidil, Rogaine), el danazol, la testosterona (Androgel, Testim) y la dehidroepiandrosterona (DHEA).
- Genéticas y familiares.
- Idiopáticas: a veces se desconoce su causa.
¿Cómo se diagnosticaba y trataba el hirsutismo en la antigüedad?
En la antigüedad el diagnóstico y tratamiento del hirsutismo era muy diferente a lo que se hace hoy en día. Los médicos como Hipócrates y Galeno realizaban el diagnóstico sobre la base de un minucioso interrogatorio. En este se buscaban todos los síntomas acompañantes, su historia familiar y todo lo que pudiera ser útil para desentrañar de forma clínica la causa del hirsutismo.
Los enfermos eran tratados con plantas medicinales que supuestamente tenían propiedades depilatorias como la hierba “silene” y la “tizona”.
Algunas dietas eran recomendadas por los galenos como una dieta baja en carbohidratos y rica en verduras y frutas.
Un punto aparte eran los procedimientos estéticos con los cuales se buscaba eliminar el pelo excesivo. Aquí se describen las depilaciones con guantes de cobre y arena o las extracciones de pelos con pinceles o cuchillos.
El último escalón lo conformaba la cirugía donde la excisión y la cautería de la piel eran las principales opciones.
¿Cómo se diagnostica y trata ahora?
Se realiza fundamentalmente con estudios hormonales que miden la cantidad de andrógenos circulantes.
También, si se sospecha alguna tumoración (ovarios o suprarrenales) se pueden realizar estudios de imágenes para confirmarlo como ecografías o tomografía de la zona estudiada.
Todo esto para confirmar la enfermedad de base que causa este desequilibrio hormonal y aplicar el tratamiento correspondiente que puede ser medicamentoso o quirúrgico.
Entre los medicamentos es común el uso de los anticonceptivos hormonales además de medicamentos anti andrógenos como la espironolactona (Aldactone, CaroSpir) y la ciproterona.
La utilización de cremas tópicas es otra opción, un ejemplo es la eflornitina (Vaniqa), la cual retarda el crecimiento del vello facial aunque no elimina el vello existente.
Existen métodos de depilación que se pueden combinar con el tratamiento médico para incrementar los resultados, entre ellos están la terapia con láser que logra destruir los folículos pilosos por medio de un haz de luz y la electrólisis en la cual se inserta una aguja en cada folículo piloso y se hace pasar corriente eléctrica con el fin de dañar a dicho policulo.
Algunos métodos de cuidado personal
Con ellos se logra disminuir la visibilidad del hirsutismo, entre ellos están:
- Retirar vellos con el uso de pinzas.
- Afeitado.
- Depilación con cera.
- Depilación con sustancias químicas.
- Decoloración.
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Referencias
Taylor, Sarah K (18 de junio de 2009). «Congenital Hypertrichosis Lanuginosa». Emedicine. Medscape. Consultado el 4 de diciembre de 2009.