
La enfermedad renal diabética es una complicación grave y común de la diabetes mellitus, que afecta los riñones y puede llevar a la insuficiencia renal. Esta enfermedad es de gran preocupación para las autoridades debido a su creciente incidencia y a sus consecuencias adversas para la salud.
La relación entre la Diabetes y la Enfermedad Renal.
La diabetes es una enfermedad crónica que afecta la forma en que el cuerpo regula los niveles de glucosa en la sangre. La presencia sostenida de hiperglucemia daña los vasos sanguíneos y, en particular, los pequeños vasos conocidos como capilares, los cuales son abundantes en los riñones.
En la medida que estos últimos se dañan, su capacidad para filtrar adecuadamente los desechos y el exceso de líquido se ve comprometida, lo que lleva a la acumulación de toxinas y líquidos en el cuerpo.

Fuente: Diabetes Atlas 2022
Notas relevantes:
- Aproximadamente el 40% de los pacientes con diabetes pueden desarrollar enfermedad renal a lo largo de su vida, especialmente en ausencia de control glucémico.
- La enfermedad renal diabética es ahora la principal causa individual de enfermedad renal crónica mundialmente, con un crecimiento acelerado en países en vías de desarrollo y urbanos.
- El envejecimiento poblacional, el sedentarismo y el aumento de obesidad han sido grandes motores de este aumento.
- Los sistemas sanitarios están priorizando la detección precoz y las estrategias de intervención para frenar la progresión de la enfermedad.
La Revista científica: Nefrología al día en su artículo: Enfermedad Renal Diabética: etiopatogenia y fisiopatología. hace un análisis profundo sobre los factores de progresión de la enfermedad renal (edad, género, raza, genética, historia familiar) y su relación con la hiperglucemia.

Factores de riesgo de la Enfermedad Renal Diabética.
Existen diversos factores que aumentan el riesgo de desarrollar enfermedad renal diabética, entre ellos se encuentran el control deficiente de la glucemia, la duración de la diabetes, la presión arterial alta, el tabaquismo, la obesidad, la genética y la presencia de otras enfermedades renales.
Signos de alerta temprana.
Es fundamental reconocer los signos de alerta temprana de esta complicación, ya que intervenciones en estadios iniciales pueden ralentizar su progresión.
Algunos de estos signos incluyen:
Presencia de proteínas en la orina (proteinuria). Es un indicador clave de daño renal en personas con enfermedad renal diabética. Cuando los pequeños vasos sanguíneos en los riñones se dañan, permiten que proteínas, que normalmente no deberían pasar, se filtren hacia la orina.
Presión arterial alta persistente. Se afecta la capacidad renal para filtrar adecuadamente la sangre lo que conjuntamente con la rigidez de los vasos sanguíneos elevan la presión arterial.
Cambios en los patrones de micción (orinar). Aumento de la frecuencia urinaria a predominio nocturno, sed excesiva, cambios en el color de la orina (más oscura o con un olor fuerte puede ser motivo de preocupación) y dolor al orinar: que puede indicarnos la presencia de una infección o inflamación.
Edemas en las piernas y tobillos, fatiga y debilidad, náuseas y disminución del apetito.
Medidas preventivas que debes tener en cuenta.
La prevención en la enfermedad renal diabética es primordial. Su cumplimiento ayuda a retrasar o prevenir su desarrollo y progresión. Implica una combinación de medidas dirigidas a controlar eficazmente la diabetes y proteger la salud renal. Dentro de estas medidas están:
1. Controla adecuadamente los niveles de glucemia: mantener los niveles de glucosa dentro de los valores objetivo recomendados puede ayudar a reducir el daño renal.
2. Mantén una presión arterial adecuada: mantenerla dentro de los rangos indicados por su médico es fundamental para proteger los riñones.
3. Adopta una alimentación equilibrada: una dieta saludable y equilibrada rica en frutas, verduras, granos integrales y proteínas magras te ayuda a controlar los niveles de glucemia y a mantener un peso corporal adecuado.
4. Practica ejercicios regularmente: la actividad física regular mejora la sensibilidad a la insulina y ayuda a controlar los niveles de glucemia, además de favorecer la salud cardiovascular.
5. No fumes: el tabaquismo es un factor de riesgo independiente para la enfermedad renal diabética y puede empeorar su progresión. Dejar de fumar es esencial para la prevención de esta enfermedad y para la salud en general.
6. Realiza controles médicos regulares: es importante asistir a consultas médicas periódicas para realizar exámenes de detección temprana y controlar el estado de los riñones. Si se detectan signos de daño renal, se pueden implementar intervenciones oportunas.
Conclusiones.
La prevención de la enfermedad renal diabética es fundamental en el manejo de la diabetes y una forma eficaz de proteger la salud renal.
Al tomar medidas preventivas, como controlar adecuadamente los niveles de glucemia, mantener una presión arterial adecuada y adoptar un estilo de vida saludable, es posible reducir significativamente el riesgo de desarrollar esta temida complicación.
La educación sobre la importancia de la prevención y el fomento de prácticas saludables son indispensables para combatir el deterioro de la función renal y mejorar la calidad de vida de las personas con diabetes.
Referencias Bibliográficas
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- Fontalvo, J. R., Jiménez, L. C. V., Yánez, T. R., Arnedo, R. D., Sarabia, M. R., Hernández, J. D. M., … & Quintero, J. J. (2022, November). Enfermedad renal diabética: puesta al día. In Anales de la Facultad de Ciencias Médicas (Vol. 55, No. 3, pp. 86-98).
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