Sabías que el estado hipnagógico, momento entre los estados de sueño y vigilia, puede incrementar nuestra creatividad hasta el punto de experimentar incluso actividad extrasensorial.
Un ejemplo clásico fue lo ocurrido a Paul McCartney en una mañana de 1965 quien al despertar comenzó a escuchar en su cabeza una melodía indescriptiblemente bella. Rápidamente se sentó al piano, donde logró recrearla con gran exactitud.
Así nació la canción “Yesterday” de The Beatles , considerada una de las más hermosas de toda la historia de la música, escuchada y cantada por varias generaciones en todo el mundo.
Otro ejemplo del estado hipnagógico fue el ganador del Premio Nobel de Física, Niels Bohr, durante un estado de semi inconsciencia visualizó el núcleo del átomo, y, de forma similar al movimiento planetario, vio a los electrones girar alrededor de dicho núcleo. Con esta base, dio a conocer al mundo el modelo atómico más famoso y estudiado, el “Modelo de Bohr”.
Estado hipnagógico y creatividad
El psicólogo británico Frederic Myers propuso en 1881 que la consciencia es solo una fracción del total de nuestra mente, en lo que Sigmund Freud bautizó como el inconsciente. Aquí las ideas pueden gestarse durante un largo período de tiempo antes de manifestarse en nuestra mente consciente de forma abrupta, de donde parecen salidas por arte de magia.
Otros autores sugieren que la creatividad proviene del área del cerebro encargada del control cognitivo y la red neuronal por defecto. Por eso en el estado hipnagógico resaltan la ensoñación y la divagación, relacionadas directamente con la resolución de problemas y la planificación.
Relájate y verás los resultados.
Durante el estado hipnagógico se elevan considerablemente los niveles de creatividad en nuestro cerebro.
En este momento los límites de la consciencia se flexibilizan a un punto en el cual es posible que las ideas que durante el estado consciente no salieron a la luz, logren surgir desde nuestro inconsciente.
Esta es una de las razones por las cuales las mentes más creativas se asocian a un estado de ocio y relajación, en el cual la consciencia suele encontrarse en un estado de menor actividad.
Es algo parecido a lo que ocurre cuando, al realizar una tarea monótona como darnos un baño o lavar los platos surgen de la nada las soluciones a problemas que previamente no habíamos podido encontrar.
Esto también es razón para asociar la creatividad con la meditación, ya que esta última estimula la flexibilidad cognitiva y la apertura a la experiencia.
Además la meditación amansa y tranquiliza la mente, aumentando la capacidad de recibir ideas provenientes de niveles más profundos de consciencia que los que utilizamos en la vida cotidiana.
¿Cómo potenciar el estado hipnagógico en nuestra vida diaria?
Es bien sabido por la comunidad científica que aproximadamente el 80% de la población mundial se ha encontrado en estado hipnagógico en algún momento de su vida, estadística que es ligeramente más elevada en la población femenina que en la masculina. De estos, un 20% lo experimenta con regularidad.
Lo más común es que esto ocurra al inicio del sueño, pero también es probable que pase durante una siesta en mitad del día, o incluso en los segundos posteriores al despertar. Sin embargo, una de las dificultades más comunes que presentan las personas para aprovechar este estado es la retención de las ideas.
Es muy fácil caer en la tentación de decir “Esta idea es imposible olvidarla”, pero créeme, es muy probable que esto termine ocurriendo. Por eso la comunidad científica recomienda tener lápiz y papel a mano cuando vayamos a dormir, para poder registrar las ideas apenas las tengamos.
En su defecto es muy útil tener a mano el teléfono para poder apuntarlas o grabar una nota de voz donde queden registradas.
Otra técnica bastante práctica es la de la “siesta consciente”. Thomas Alba Edison la utilizaba cuando quería generar nuevas ideas. Este sostenía una bola metálica mientras dejaba volar su mente hasta que el sueño se apoderaba de él. Cuando se quedaba dormido la bola caía al suelo, despertándolo en el justo momento en que las brillantes ideas llegaban a su psique.
Resumiendo
Podemos concluir entonces que el estado hipnagógico se encuentra estrechamente relacionado con la creatividad y el flujo de pensamientos que llevaban tiempo gestándose en el inconsciente.
Es muy útil cuando nos quedamos atascados y necesitamos soluciones innovadoras a los problemas que se nos plantean.
Para poder potenciar el estado hipnagógico son muy importantes los momentos de ocio y meditación, ya que es en ellos la mente se flexibiliza, pudiendo salir a la luz ideas que estaban bajo el velo del inconsciente.
Con técnicas y métodos adecuados, es posible entrenarnos y sacarle aprovecho a estos momentos de iluminación al máximo.
Referencias Bibliográficas.
- Parra, A. (2013). Análisis fenomenológico de la imaginería sensorial en las experiencias hipnagógica e hipnopómpica. Persona, (16), 165-186.
- Romo, C. V. (2009). Método Hipnagógico Tomo II: Aprendizaje acelerado de idiomas para adultos. Editorial Club Universitario.

