27/05/2024

Según la mitología griega, como castigo por haberle entregado el fuego a los hombres, Prometeo es condenado por los dioses a estar encadenado a una piedra mientras un águila le devora el hígado durante el día y este se vuelve a regenerar en la noche. Parece una historia con mucha fantasía, pero tiene algo de cierto. Prometeo no muere por las lesiones de su hígado. Será que… ¿el hígado se regenera?

En la antigüedad los griegos le conferían al hígado una importancia similar al corazón como fuente de vida porque se creía que era donde se producía la sangre. Algunas culturas utilizaban este órgano extraído de los animales para sus rituales de adivinación.

Descubrimiento

Higgins y Anderson en 1931 fueron los primeros que comprobaron que la extirpación del 75% del hígado se regeneraba completamente en solo 1 semana en roedores sin necesitar de células madre.

Es el único órgano visceral con esta característica que lo hace tan especial, pudiendo pasar desde el 25% de sus células hasta el tamaño total y todo en solo algunas semanas. Pero…

¿Para qué se regenera?

Se pudiera comparar el hígado con un pequeño laboratorio donde, entre otras funciones, se ocupa de recibir la sangre de todo el tracto gastrointestinal convirtiendo sustancias potencialmente dañinas para el organismo por su toxicidad en otras menos agresivas.

Aquí tenemos algunos ejemplos:

  • El etanol se metaboliza gracias a la enzima alcohol-deshidrogenasa presente en el hígado.
  • El paracetamol se une con el ácido glucurónico eliminándose de esta forma a través de la orina.
  • Transforma el amonio en urea. Es menos tóxico y se elimina más fácilmente por la orina.
  • La bilirrubina es una sustancia tóxica que procede de la degradación de la hemoglobina. Esta se elimina a través de la bilis tras conjugarse con ácido glucurónico.
  • Neutralización de numerosas toxinas.

Enseguida nos damos cuenta de que el hígado queda expuesto a numerosas agresiones. Por esto nuestro organismo, sabiamente lo ha dotado con la capacidad de regenerarse a sí mismo en respuesta a un daño celular.

Esto se viene aprovechando en el campo de la medicina desde hace algún tiempo, donde se realizan cirugías con resecciones hepáticas extensas y trasplantes sacándole el máximo beneficio a esta propiedad de recuperar su tamaño normal.

¿Cómo se regenera?

Recientemente se ha descubierto que la capacidad que hace que el hígado se regenere es la presencia de cantidades elevadas de una proteína llamada telomerasa.

se regenera

Durante cada división celular los telómeros, ubicados en los extremos de los cromosomas, se van acortando y con ello las células van perdiendo su capacidad de regenerarse apareciendo el envejecimiento y las mutaciones genéticas conforme se acortan más estos telómeros.

Las telomerasas son las encargadas de que este acortamiento no tenga lugar, pero desafortunadamente no son muy abundantes en los tejidos, excepto en las células madres y en el hígado.

A modo de resumen podemos decir que el hígado emplea un mecanismo único y sorprendente para mantener su integridad durante su labor como filtro biológico.

Esto se logra mediante la regeneración celular por la acción de las telomerasas, las que mantienen la división celular de forma efectiva, evitando los errores genéticos o mutaciones y el envejecimiento.

Después de leer este artículo nos surge otra interrogante.

¿Será que las concentraciones de las telomerasas de Prometeo estaban exageradamente elevadas y en eso se basó su inmortalidad?

Lee en nuestro próximo artículo: La tribu Bubal. El por qué de sus testículos gigantes. Seguro te interesará.

Síguenos en Telegram

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site is protected by WP-CopyRightPro